lunes, 17 de agosto de 2015

Hablando se entiende la gente...

La finalidad de toda exposición debería ser siempre la de dejar grabada en la mente de nuestro interlocutor un mensaje, el que sea, el que hayamos elegido como el más importante, el que venda nuestra idea. Si logramos quedarnos en la cabeza de nuestro público, la exposición habrá tenido éxito, pero, ¿cómo lograrlo?


Debe haber mil maneras de alcanzar ese objetivo: a través de una imagen, a través de una canción, con una frase graciosa, etc., pero sin duda, lo más importante es la manera en que vamos a presentar esa imagen, o esa canción, es decir, cómo vamos a hacer llegar nuestra idea al público.

De primordial importancia es el momento en que trasladamos las ideas que se plasman en el papel o el script a la práctica, a una presentación, a una conerencia, pues hay grandes ideas que si no cuentan con una buena verbalización pierden su escencia. Es aquí cuando vemos la importancia de expresarnos correctamente al hablar, que se debería subrayar con rojo y poner en mayúsculas si es un texto para una presentaciónn. En  mi caso, soy muy mala para hablar porque me dan nervios, porque me tiembla la voz, porque me sudan las manos y me siento a punto del desmayo. Pero hay mucha gente que tiene la capacidad de hacerse entender por medio de una buena exposición porque cuenta con cualidades como buena voz, seguridad, entonación, fluidez…

Será prioridad uno en este sentido saber elegir el lenguaje y el vocabulario que se debe utilizar. No podemos pretender hacer comprensible un texto de física cuántica a un niño de primaria de la misma manera en que se lo explicaríamos a un doctor en física, ¿no es así? Debemos tener la capacidad de hacer comprensible el tema para el auditorio que se nos presente.



No es igual ir a hablar del problema de la drogadicción con jóvenes de secundaria a ir a la Secretaría de Salud a hablar de la drogadicción como una enfermedad que afecta a la sociedad. El tema y la importancia es la misma, lo distinto sería la manera en que lo vamos a manejar, el lenguaje que vamos a utilizar y la información que vamos a presentar.  Si hablamos con chicos de secundaria, vamos a presentar tal vez cómo se pueden enfrentar con las drogas, qué tipos de drogas existen, cómo alejarse de ellas, y a quién acudir en caso de algún problema. Por otro lado, si vamos con especialistas, hablaremos tal vez de cifras, la cantidad de jóvenes con problemas de drogas, o de la problemática que enfrenta nuestra comunidad con respecto a drogas.


De este modo podemos concluir que si bien es muy importante tener una buena idea, hacer un buen guión, y tener información que nos permita conocer un tema, es más importante aún contar con las herramientas adecuadas para lograr poner en palabras nuestro texto: claridad, fluidez, entonación, buen lenguaje corporal y con importancia aparte el lenguaje y el vocabulario.


No hay comentarios:

Publicar un comentario