La finalidad de toda exposición
debería ser siempre la de dejar grabada en la mente de nuestro interlocutor un
mensaje, el que sea, el que hayamos elegido como el más importante, el que
venda nuestra idea. Si logramos quedarnos en la cabeza de nuestro público, la
exposición habrá tenido éxito, pero, ¿cómo lograrlo?
Debe haber mil maneras de
alcanzar ese objetivo: a través de una imagen, a través de una canción, con una
frase graciosa, etc., pero sin duda, lo más importante es la manera en que
vamos a presentar esa imagen, o esa canción, es decir, cómo vamos a hacer
llegar nuestra idea al público.
De primordial importancia es el
momento en que trasladamos las ideas que se plasman en el papel o el script a la práctica, a una
presentación, a una conerencia, pues hay grandes ideas que si no cuentan con
una buena verbalización pierden su escencia. Es aquí cuando vemos la
importancia de expresarnos correctamente al hablar, que se debería subrayar con
rojo y poner en mayúsculas si es un texto para una presentaciónn. En mi caso, soy muy mala para hablar
porque me dan nervios, porque me tiembla la voz, porque me sudan las manos y me
siento a punto del desmayo. Pero hay mucha gente que tiene la capacidad de
hacerse entender por medio de una buena exposición porque cuenta con cualidades
como buena voz, seguridad, entonación, fluidez…
Será prioridad uno en este
sentido saber elegir el lenguaje y el vocabulario que se debe utilizar. No
podemos pretender hacer comprensible un texto de física cuántica a un niño de
primaria de la misma manera en que se lo explicaríamos a un doctor en física,
¿no es así? Debemos tener la capacidad de hacer comprensible el tema para el
auditorio que se nos presente.
No es igual ir a hablar del problema
de la drogadicción con jóvenes de secundaria a ir a la Secretaría de Salud a
hablar de la drogadicción como una enfermedad que afecta a la sociedad. El tema
y la importancia es la misma, lo distinto sería la manera en que lo vamos a
manejar, el lenguaje que vamos a utilizar y la información que vamos a
presentar. Si hablamos con chicos
de secundaria, vamos a presentar tal vez cómo se pueden enfrentar con las
drogas, qué tipos de drogas existen, cómo alejarse de ellas, y a quién acudir
en caso de algún problema. Por otro lado, si vamos con especialistas,
hablaremos tal vez de cifras, la cantidad de jóvenes con problemas de drogas, o
de la problemática que enfrenta nuestra comunidad con respecto a drogas.
De este modo podemos concluir que
si bien es muy importante tener una buena idea, hacer un buen guión, y tener
información que nos permita conocer un tema, es más importante aún contar con
las herramientas adecuadas para lograr poner en palabras nuestro texto:
claridad, fluidez, entonación, buen lenguaje corporal y con importancia aparte
el lenguaje y el vocabulario.



No hay comentarios:
Publicar un comentario